Alivio de gases en recién nacidos: Cómo calmar a un bebé con gases de forma natural
By Frida - The fuss stops here. | Published: 2026-07-11
Category: Guías prácticas
Descubre formas suaves y naturales para aliviar los gases y el cólico del recién nacido. Desde el tiempo boca abajo hasta ajustes en la alimentación, aprende a consolar a tu bebé sin medicación.
Pocas cosas son más angustiosas para los padres primerizos que ver a su bebé retorcerse, llorar y encoger sus pequeñas piernas por las molestias de los gases. Los gases en los recién nacidos son increíblemente comunes: su sistema digestivo inmaduro aún está aprendiendo a procesar la leche y expulsar los gases de manera eficiente. ¿El resultado? Mal humor, episodios de llanto y noches sin dormir para todos.
La buena noticia es que la mayoría de los casos de gases en bebés se pueden manejar con remedios naturales y sencillos en casa. Esta guía cubre técnicas probadas para aliviar los gases del recién nacido, desde la posición al alimentar y los eructos hasta ejercicios suaves y herramientas que marcan una diferencia real. También aprenderás cuándo consultar a tu pediatra si los síntomas persisten.
Por qué los recién nacidos tienen gases con tanta facilidad
Los recién nacidos tienen tractos digestivos pequeños y subdesarrollados. Tragan aire al alimentarse, especialmente si succionan mal o beben demasiado rápido. Sus bacterias intestinales aún se están colonizando y el peristaltismo (las contracciones musculares ondulantes que mueven los alimentos) aún no está coordinado. Todo esto provoca gases atrapados, hinchazón y dolores agudos.
Los bebés amamantados también pueden reaccionar a ciertos alimentos en la dieta de la madre (como lácteos o brócoli), mientras que los bebés alimentados con fórmula pueden tener problemas para digerir ciertas proteínas. En cualquier caso, el resultado es el mismo: un bebé con gases, incómodo, que llora y arquea la espalda.
- Observa las señales tempranas: puños cerrados, cara roja, piernas hacia el pecho y gruñidos fuertes.
Técnicas naturales para eructar que realmente funcionan
Eructar es la primera línea de defensa contra los gases atrapados. Pero no todos los eructos son iguales. Prueba estas tres posiciones: (1) Sobre tu hombro con palmaditas suaves en la espalda baja. (2) Sentado erguido en tu regazo, sosteniendo la cabeza y el pecho, y frotando o dando palmaditas en la espalda. (3) Acostado boca abajo sobre tu regazo con palmaditas suaves. Cada posición libera el aire de diferentes partes del estómago.
Para gases persistentes, haz eructar al bebé después de cada onza de fórmula o cada 5-10 minutos de lactancia. No te detengas en un solo eructo; a veces un segundo o tercer eructo saca más aire. Si tu bebé parece incómodo incluso después de alimentarse, prueba un suave masaje en la barriga con movimientos circulares en el sentido de las agujas del reloj para ayudar a mover los gases.
- Eructa al bebé en posición vertical, no acostado, para evitar que la leche suba con el aire.
Ejercicios suaves y tiempo boca abajo para aliviar los gases
El movimiento ayuda a que los gases se desplacen por los intestinos. El clásico ejercicio de las piernas de bicicleta es un favorito: coloca a tu bebé boca arriba, mueve suavemente sus piernas en un movimiento de pedaleo y luego presiona ambas rodillas hacia el vientre. Mantén la posición durante 5-10 segundos y luego suelta. Repite varias veces. Esto imita el movimiento natural que ayuda a expulsar los gases.
El tiempo boca abajo también hace maravillas. Colocar a tu bebé sobre una superficie firme y plana durante períodos cortos (comenzando con 1-2 minutos) ejerce una presión suave sobre la barriga y favorece la expulsión de gases. Supervisa siempre el tiempo boca abajo y usa una manta suave y limpia. Para mayor comodidad, puedes calentar un paño húmedo y colocarlo sobre la barriga del bebé antes de comenzar los ejercicios.
- Realiza siempre estos ejercicios al menos 30 minutos después de la alimentación para evitar regurgitaciones.
Ajustes en la alimentación para prevenir los gases antes de que aparezcan
La forma de alimentar importa tanto como lo que se alimenta. Si amamantas, asegúrate de un agarre profundo para que el bebé trague menos aire. Prueba una posición de lactancia reclinada que permita que la gravedad ayude. Si usas biberón, utiliza tetinas de flujo lento y sostén el biberón en un ángulo de 45 grados para mantener la tetina llena de leche, no de aire. La alimentación con biberón a ritmo pausado, donde haces una pausa cada pocos sorbos, también reduce la ingesta de aire.
Para bebés alimentados con fórmula, considera cambiar a una fórmula sensible o parcialmente hidrolizada si los gases persisten. Y si usas extractor de leche, usar los accesorios adecuados puede marcar la diferencia. Por ejemplo, mantener las piezas del extractor limpias con Toallitas para Extractor de Leche garantiza que ningún residuo interfiera con el flujo, lo que puede reducir las burbujas de aire. Además, verifica que las tetinas del biberón sean del tamaño correcto: un flujo demasiado rápido o demasiado lento puede causar gases.

- Intenta hacer eructar al bebé a mitad de la toma en lugar de esperar hasta el final para evitar grandes bolsas de aire.
Herramientas y productos calmantes que ayudan
A veces, las técnicas naturales necesitan un pequeño respaldo. Un baño tibio puede relajar los músculos del bebé y ayudar a mover los gases. También puedes usar una herramienta de alivio de gases para bebés como el Spray de Solución Salina NoseFrida (96 ml) para humedecer suavemente las fosas nasales si la congestión contribuye a tragar aire. Aunque no es un remedio directo para los gases, mantener las vías respiratorias despejadas reduce la necesidad de respirar por la boca, lo que puede introducir aire adicional.

Otro producto útil es el Cojín de Enfriamiento Perineal Portátil para Hemorroides; aunque está diseñado para madres posparto, su almohadilla de gel refrigerante se puede colocar sobre la barriga del bebé (envuelta en un paño) para una presión suave y calmante. Siempre prueba la temperatura en tu propia muñeca primero. Y para mayor comodidad nocturna, la Almohada de Embarazo de Cuerpo Completo se puede reutilizar para colocar a tu bebé en una posición ligeramente erguida después de la alimentación, ayudando a que la gravedad mantenga los gases bajo control.
- Sigue siempre las pautas de seguridad: nunca dejes a tu bebé sin supervisión con almohadas o cojines.
Cuándo acudir al médico por los gases del bebé
Aunque los gases son normales, ciertos signos justifican una visita al pediatra. Si tu bebé no aumenta de peso, tiene sangre en las heces, vomita con fuerza o tiene fiebre, llama a tu médico. Además, si los gases van acompañados de un malestar extremo que dura más de tres horas al día, tres días a la semana, podría tratarse de cólicos o una alergia alimentaria que requiera orientación profesional.
Confía en tu instinto. Tú conoces mejor a tu bebé. Si los remedios naturales no alivian después de una semana, o si tu bebé parece tener dolor constantemente, busca consejo médico. A veces, un simple cambio, como cambiar la fórmula o ajustar tu dieta, puede marcar la diferencia.
- Lleva un diario de síntomas: anota las horas de alimentación, los episodios de gases y cualquier cambio en las heces para compartirlo con tu médico.
Los gases en los recién nacidos son un obstáculo común y temporal que la mayoría de los bebés superan a medida que su sistema digestivo madura. Combinando eructos suaves, ejercicio, ajustes en la alimentación y las herramientas calmantes adecuadas, puedes ayudar a tu pequeño a encontrar alivio de forma natural. Para obtener más ayuda práctica, explora nuestra colección de productos esenciales para la comodidad del bebé, incluido el Spray de Solución Salina NoseFrida (96 ml), que favorece una respiración clara y reduce la ingestión de aire.



